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Ruben Dario translated by Salomon de la Selva

 

Song of Autumn in the Springtime

Youth, treasure only gods may keep,
Fleeting from me forever now!
I cannot, when I wish to, weep,
And often cry I know not how….

My heart's celestial histories,
So countless were, could not be told.-
She was a tender child, in this
World of affliction manifold.

She seemed a dawn of pure delight;
She smiled as the flowers after rain;
Her stresses were like to the night
Fashioned of darknesses and pain.

I was timid and childlike shy.
I could not but have been this way:
She, to my love chaste as the sky,
Was Herodias and Salomé….

Youth, treasure only gods may keep,
Fleeting from me forever now!
I cannot, when I wish to, weep,
And often cry I know not how….

The other was more sensitive,
More quieting and loving-kind,
With greater will to love and live
Than I ever had hoped to find.

For with her grace of tenderness
A violence of love she had:
In a peplos of loveliness
Was hid a Maenad passion mad….

Youth, treasure only gods may keep,
Wilted in me forever now!
I cannot, when I wish to, weep,
And often cry I know not how….

Another fancied my lips were
A casket wrought to hold her love;
And wildly with the teeth of her
To gnaw my very heart she strove.

She willed all passionate excess;
She was a flame of love for me;
She made each ardorous caress
Synthesis of eternity.

She deemed our flesh a deathless thing,
And on desire an Eden reared,
Forgetting that the flowers of Spring
And of the flesh so soon are seared….

Youth, treasure only gods may keep,
Fleeting from me forever now!
I cannot, when I wish to, weep,
And often cry I know not how….

And the others! In many climes,
In so many lands, ever were
Merely the pretext for my rhymes,
Or heart-born fantasies of her.

I sought for the princess in vain,
She that awaited sorrowing.
But life is hard. Bitter with pain.
There is no princess now to sing!

And yet despite the season drear,
My thirst of love no slaking knows;
Gray-haired am I, yet still draw near
The roses of the garden-close….

Youth, treasure only gods may keep,
Fleeting from me forever now!
I cannot, when I wish to, weep,
And often cry I know not how…

Ah, but the golden Dawn is mine!

 

Canción de Otoño en Primavera

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer….

Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé….

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver….!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer….

La otra fue más sensitiva
y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía….

En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé….
y lo mató, triste y pequeño,
falto de luz, falto de fe….

Juventud, divino tesoro,
te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer….

Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón

poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también….

 

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer….

Y las demás! en tantos climas,
en tantas tierras, siempre son,
si no pretextos de mis rimas,
fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
Ya no hay princesa que cantar!

Más a pesar del tiempo terco,
mi sed de amor no tiene fin:
con el cabello gris me acerco
a los rosales del jardín….

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver….
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer….

Más es mía el Alba de oro!

 


 

Primaveral

Mes de rosas. Van mis rimas
en ronda a la vasta selva
a recoger miel y aromas
en las flores entreabiertas.
Amada, ven. El gran bosque
es nuestro templo; allí ondea
y flota un santo perfume
de amor. El pájaro vuela
de un árbol a otro y saluda
tu frente rosada y bella
como un alba; y las encinas
robustas, altas, soberbias,
cuando tú pasas agitan
sus hojas verdes y trémulas,
y enarcan sus ramas como
para que pase una reina.
¡Oh, amada mía! Es el dulce
tiempo de la primavera.

Allá hay una clara fuente
que brota de una caverna,
donde se bañan desnudas
las blancas ninfas que juegan.
Ríen al son de la espuma,
hienden la linfa serena;
entre polvo cristalino
esponjan sus cabelleras;
y saben himnos de amores
en hermosa lengua griega,
que en glorioso tiempo antiguo
Pan inventó en las florestas.
Amada, pondré en mis rimas
la palabra más soberbia
de las frases de los versos
de los himnos de esa lengua;
y te diré esa palabra
empapada en miel hiblea…
¡oh, amada mía, en el dulce
tiempo de la primavera!

 

Primaveral

Now is come the month of roses!
To the woods my verse has flown
Gathering fragrance and honey
From the blossoms newly blown.
Beloved, come to the forest,
The woodland shall be our shrine
Scented with the holy perfume
Of the laurel and the vine.
From tree-top to tree-top flitting
The birds greet you with sweet lay,
Finding joyance in your beauty
Fairer than the birth of day;
And the haughty oaks and hemlocks
Bend their leafy branches green
Forming rustling, regal arches
For the passage of a queen.
All is perfume, song and radiance;
Flowers open and birds sing:
O Beloved, 'tis the season
Of the Spring!

Flowing from a haunted cavern
Is a crystal fountain where
Naiads nude and flower-breasted
Bathe and play and freight the air
With the joyance of their laughter
And the gladness of the wave
When they stoop over the fountain
And their tresses'gin to lave.
And they know the hymns of Eros
That in lovely Grecian tongue
Pan one day made in the forest
In the glorious age of song.
Sweetest, of that glorious hymnal
I shall choose the fairest phrase
To enrich with ancient music
The full cadence of my lays.
Sweet as sweetest Grecian honey
Will my song be when I sing,
O Beloved, in the season
Of the Spring!


Autumnal

En las pálidas tardes
yerran nubes tranquilas
en el azul; en las ardientes manos
se posan las cabezas pensativas.
¡Ah, los suspiros! ¡Ah, los dulces sueños!
¡Ah, las tristezas íntimas!
¡Ah, el polvo de oro que en el aire flota,
tras cuyas ondas trémulas se miran
los ojos tiernos, húmedos,
las bocas inundadas de sonrisas,
las crespas cabelleras
y los dedos de rosa que acarician!

En las pálidas tardes
me cuenta un Hada amiga
las historias secretas
llenas de poesía:
lo que cantan los pájaros,
lo que llevan las brisas,
lo que vaga en las nieblas,
lo que sueñan las niñas.

Una vez sentí el ansia
de una sed infinita.
Dije al Hada amorosa:
"Quiero en el alma mía
tener la inspiración honda, profunda,
inmensa: luz, calor, aroma, vida."
Ella me dijo: ¡Ven! con el acento
con que hablaría un arpa. En él había
un divino idioma de esperanza.
¡Oh sed del ideal!
Sobre la cima
de un monte, a media noche,
me mostró las estrellas encendidas.
Era un jardín de oro
con pétalos de llamas que titilan.
Exclamé: ¡Más!
La aurora
vino después. La aurora sonreía,
con la luz en la frente,
como la joven tímida
que abre la reja, y la sorprenden luego
ciertas curiosas mágicas pupilas.
Y dije: ¡Más!
Sonriendo
la celeste Hada amiga
prorrumpió: "Y bien! ¡las flores!"
Y las flores
estaban frescas, lindas,
empapadas de olor: la rosa virgen,
la blanca margarita,
la azucena gentil y las volúbiles
que cuelgan de la rama estremecida.
Y dije: ¡Más!…
El viento
arrastraba rumores, ecos, risas,
murmullos misteriosos, aleteos,
músicas nunca oídas.
El Hada entonces me llevó hasta el velo
que nos cubre las ansias infinitas,
la inspiración profunda
y el alma de las liras.
Y lo rasgó. Y allí todo era aurora.
En el fondo se veía
un bello rostro de mujer.
¡Oh, nunca,
Piérides, diréis las sacras dichas
que el alma sintiera!
Con su vaga sonrisa
"¿más…?"
dijo el Hada.
Y yo tenía entonces
clavadas las pupilas
en el azul; y en mis ardientes manos
se posó mi cabeza pensativa…

 

Autumnal

In the pale afternoon the clouds go by
Aimlessly roving in the quiet sky.
His head between his hands, the dreamer weaves
His dream of clouds and Autumn-colored leaves.
Ah, his intimate sorrow, his long sighs,
And the glad radiance that has dimmed his eyes!
And all the tender glances, the blond tresses,
The rose hands over-brimming with caresses,
The sudden faces smiling everywhere
In the gold-dusted curtains of the air!

In the pale afternoon
A friendly faerie maiden comes to me
And tells me tales of many a secret thing
Fraught with the spell and music of the moon,
And I have learned what wonder the birds sing,
And what the breezes bring over the sea,
All that lies hidden in the mist or gleams,
A fleeting presence, in a young girl's dreams.

And once the thirst of infinite desire
Possessed me like a fever, and I said,
"I want to feel all radiance, fragrance, fire
And joy of life within me, to inspire
My soul forever!" And the faerie maid
Called me to follow her, and when he spoke
It was as if a harp to the soft stroke
Of loving hands had wakened suddenly:
She syllabled hope's language, calling me.

Oh, thirst for the idea! From the height
Of a great mountain forested with night
She showed me all the stars and told their names;
It was a golden garden wherein grows
The fleur-de-lys of heaven, leaved with flames.
And I cried, "More!" and then the dawn arose.

The dawn came blushing; on her forehead beamed
Delicate splendor, and to me it seemed
A girl that, opening her casement, sees
Her lover watching her, and with surprise
Reddens but cannot hide her from his eyes.

And I cried, "More!" The faerie maiden smiled
And called the flowers, and the flowers were
Lovely and fresh and moist with essences, -
The virgin rose that in the woods grows wild,
The gentle lily tall and shy and fair,
The daisy glad and timid as a child,
Poppies and marigolds, and all the rare
Blossoms that freight with dreams the evening air.

But I cried, "More!" And then the winds brushed by
Bearing the laughter of the world, the cry
Of all glad lovers in the woods of Spring,
And echoes, and all pleasant murmuring
Of rustling leaf or southward-flying bird,
Unworded songs and musics never heard.
The faerie maiden, smiling, led me where
The sky is stretched over the world, above
Our heights and depths of hoping and despair,
Beyond the reach of singing and of love.
And then the tore the veil. And I say there
That all was dawn. And in the deeps there
A woman's Face radiant exceedingly.-
Ah, never, Muses, never could ye say
The holy joyance that enkindled me!-
"More?…" said the faerie in her laughing way;
But I saw the Face only. And I dreamed.


Portico

 

(Translated by Thomas Walsh)

I am the singer who of late put by
The verse azulean and the chant profane,
Across whose nights a rossignol would cry
And prove himself a lark at morn again.

Lord was I of my garden-place of dreams,
Of heaping roses and swan-haunted brakes;
Lord of the doves; lord of the silver streams,
Of gondolas and lilies on the lakes.

And very eighteenth century; both old
And very modern; bold, cosmopolite;
Like Hugo daring, like Verlaine half-told,
And thirsting for illusions infinite.

From childhood it was sorrow that I knew;
My youth-was ever youth my own indeed?-
Its roses still their perfume round me strew,
Their perfume of a melancholy seed-

A rainless colt my instinct galloped free,
My youth bestrode a colt without a rein;
Intoxicate I went, a belted blade with me;
If I fell not-'twas God who did sustain.

Within my garden stood a statue fair,
Of marble seeming, yet of flesh and bone;
A gentle spirit was incarnate there
Of sensitive and sentimental tone.

So timid of the world, it fain would hide
And from its walls of silence issue not,
Save when the Spring released upon its tide
The hour of melody it had begot-

The hour of sunset and of hidden kiss;
The hour of gloaming twilight and retreat;
The hour of madrigal, the hour of bliss,
Of "I adore thee" and "Alas" too sweet.

And 'mid the gamut of the flute, perchance,
Would come a ripple of crystal mysteries,
Recalling Pan and his glad Grecian dance
With the intoning of old Latin keys,

With such a sweep, and ardor so intense,
That on the statue suddenly were born
The muscled goat-thighs shaggy and immense,
And o the brow the satyr's pair of horn.

As Gongora's Galatea, so in fine
The fair marquise of Verlaine captured me;
And so unto the passion half divine
Was joined a human sensuality;

All longing and all ardor, the mere sense
And natural vigor; and without a sign
Of stage effect or literature's pretence-
If there is ever a soul sincere-'tis mine.

The ivory tower awakened my desire;
I longed to enclose myself in selfish bliss,
Yet hungered after space, my thirst on fire
For heaven, from out the shades of my abyss.

As with the sponge the salt sea saturates
Below the oozing wave, so was my heart,-
Tender and soft,-bedrenched with bitter fates
That world and flesh and devil here impart.

But through the grace of God my conscience
Elected unto good its better part;
If there were hardness left in any sense
It melted soft beneath the touch of Art.

My intellect was freed from baser thought,
My soul was bathed in the Castalian flood,
My heart a pilgrim went, and so I caught
The harmony from out the sacred wood.

Oh, sacred wood! Oh, rumor, that profound
Stirs from the sacred woodland's heart divine!
Oh, plenteous fountain in whose power is wound
And overcome our destiny malign!

Grove of ideals, where the real halts,
Where flesh is flame alive, and Psyche floats;
The while the satyr makes his old assaults,
Loose Philomel her azure drunken throats.

Fantastic pearl and music amorous
Adown the green and flowering laurel tops;
Hypsipyle stealthily the rose doth buss;
And the faun's mouth the tender stalking crops.

There were the god pursues the flying maid,
Where springs the reed of Pan from out the mire,
The Life eternal hath its furrows laid,
And wakens the All-Father's mystic choir.

The soul that enters there disrobed should go
A-tremble with desire and longing pure
Over the wounding spine and thorn below,
So should it dream, be stirred, and sing secure.

Life, Light and Truth, as in a triple flame
Produce the inner radiance infinite;
Art, pure as Christ, is heartened to exclaim;
I am indeed the Life, the Truth, the Light!

The Life is mystery; the Light is blind;
The Truth beyond our reach both daunts and fades;
The sheer perfection nowhere do we find;
The ideal sleeps, a secret, in the shades.

Therefore to be sincere is to be strong.
Bare as it is, what glimmer hath the star;
The water tells the fountain's soul in song
And voice of crystal flowing out afar.

Such my intent was,-of my spirit pure
To make a star, a fountain music-drawn,
With horror of the thing called literature-
And mad with madness of the gloam and dawn.

Of the blue twilight, such as gives the world
Which the celestial ecstasies inspires,
The haze and minor chord,-let flutes be heard!
Aurora, daughter of the Sun,-sound, lyres!

Let pass the stone if any use the sling;
Let pass, should hands of violence point the dart.
The stone from out the sling is for the waves a thing;
Hate's arrow of the idle wind is part.

Virtue is with the tranquil and the braves;
The fire interior burneth well and high;
Triumphant over rancor and the grave,
Toward Bethlehem-the caravan goes by!

 

 

CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA

A J[osé] Enrique Rodó
I
Yo soy aquel que ayer no más decía
el verso azul y la canción profana,
en cuya noche un ruiseñor había
que era alondra de luz por la mañana.

El dueño fuí de mi jardín de sueño,
lleno de rosas y de cisnes vagos;
el dueño de las tórtolas, el dueño
de góndolas y liras en los lagos;

y muy siglo diez y ocho y muy antiguo
y muy moderno; audaz, cosmopollita;
con Hugo fuerte y con Verlaine ambiguo,
y una sed de ilusiones infinitas.

Yo supe de dolor desde mi infancia,
mi juventud... ¿fue juventud la mía?
Sus rosas aún me dejan la fragancia...
una fragancia de melancolía...

Potro sin freno se lanzó mi instinto,
mi juventud montó potro sin freno;
iba embriagada y con puñal al cinto;
si no cayó, fué porque Dios es bueno.

En mi jardín se vió una estatua bella;
se juzgó de mármol y era carne viva;
un alma joven habitaba en ella,
sentimental, sensible, sensitiva.

Y tímida, ante el mundo, de manera
que encerrada en silencio no salía,
sino cuando en la dulce primavera
era la hora de la melodía...

Hora de ocaso y de discreto beso;
hora crepuscular y de retiro;
hora de madrigal y de embeleso,
de "te adoro", de "¡ay!" y de suspiro.

Y entonces era en la dulzaina un juego
de misteriosas gamas cristalinas,
un renovar de notas del Pan griego
y un desgranar de músicas latinas.

Con aire tal y con ardor tan vivo,
que a la estatua nacían de repente
en el muslo viril patas de chivo
y dos cuernos de sátiro en la frente.

Como la Galatea gongorina
me encantó la marquesa varleniana,
y así juntaba a la pasión divina
una sensual hiperestesia humana;

todo ansia, todo ardor, sensación pura
y vigor natural; y sin falsía,
y sin comedia y sin literatura...:
Si hay un alma sincera, ésa es la mía.

La torre de marmil tentó mi anhelo;
quise encerrarme dentro de mí mismo,
y tuve hambre de espacio y sed de cielo
desde las sombras de mi propio abismo.

Como la esponja que la sal satura
en el jugo del mar, fué el dulce y tierno
corazón mío, henchido de amargura
por el mundo, la carne y el infierno.

Mas, por la gracia de Dios, en mi conciencia
el Bien supo elegir la mejor parte;
y si hubo áspera hiel en mi existencia,
melificó toda acritud el Arte.

Mi intelecto libré de pensar bajo,
bañó el agua castalia el alma mía,
peregrinó mi corazón y trajo
de la sagrada selva la armonía.

¡Oh, la selva sagrada! ¡Oh, la profunda
emanación del corazón divino
de la sagrada selva! ¡Oh, la fecunda
fuente cuyo virtud vence al destino!

Bosque ideal que lo real complica,
allí el cuerpo arde y vive y Psiquis vuela;
mientras abajo el sátiro fornica,
ebria de azul deslíe Filomela.

Perla de ensueño y música amorosa
en la cúpula en flor del laurel verde,
Hipsipila sutil liba en la rosa,
y la boca del fauno el pezón muerde.

Allí va el dios en celo tras la hembra,
y la caña de Pan se alza del lodo;
la eterna vida sus semilas siembra,
y brota la armonía del gran Todo.

El alma que entra allí debe ir desnuda,
temblando de deseo y fiebre santa,
sobre cardo heridor y espina aguda:
así sueña, así vibra y así canta.

Vida, luz y verdad, tal triple llama
produce la interior llama infinita.
El Arte puro como Cristo exclama:
¡Ego sum lux et veritas et vita!

Y la vida es misterio, la luz ciega
y la verdad inaccesible asombra;
la adusta perfección jamás se entrega,
y el secreto ideal duerme en la sombra.

Por eso ser sincero es ser potente;
de desnuda que está, brilla la estrella;
el agua dice el alma de la fuente
en la voz de cristal que fluye de ella.

Tal fué mi intento, hacer del alma pura
mía, una estrella, una fuente sonora,
con el horro de la literatura
y loco de crepúsculo y de aurora.

Del crepúsculo azul que da la pauta
que los celestes éxtasis inspira,
bruma y tono menor -¡toda la flauta!,
y Aurora, hija del Sol -¡toda la lira!

Pasó una piedra que lanzó una honda;
pasó una flecha que aguzó un violento.
La piedra de la honda fué a la onda,
y la flecha del odio fuése al viento.

La virtud está en ser tranquilo y fuerte;
con el fuego interior todo se abrasa;
si triunfa del rencor y de la muerte,
y hacia Belén... ¡la caravana pasa!

[Paris, 1904]


 

Los Tres Reyes Magos

Y o soy Gaspar. Aquí traigo el incienso.
Vengo a decir: La vida es pura y bella.
Existe Dios. El amor es inmenso.
Todo lo sé por la divina Estrella!

-Yo soy Melchor. Mi mirra aroma todo.
Existe Dios. El es la luz del día.
La blanca flor tiene sus pies en lodo
y en el placer hay la melancolía!

-Soy Baltasar. Traigo el oro. Aseguro
que existe Dios. El es el grande y fuerte.
Todo lo sé por el lucero puro
que brilla en la diadema de la Muerte.

-Gaspar, Melchor y Baltasar, callaos.
Triunfa el amor y a su fiesta os convida.
Cristo resurge, hace la luz del caos
y tiene la corona de la Vida!

 

The Three Wise Kings

My name is Kaspar. I the incense bear.
The glamour of the Star has made me wise.
I say that love is vaster than the skies.
And God exits. And Life is pure and fair.

-My name is Melchior. And my myrrh scents all.
There is God. He is the light of morn.
The fairest blossoms from the dust are born,
And joy is shadowed by a threatful pall.

-My name is Balthasar. I bring a wreath
Of Orient gold, my gift. I come to say
That God exists. I know all by the ray
Of starry light upon the crown of Death.

-Balthasar, Melchior, Kaspar, be ye still.
Love triumphs and has bid you to his feast.
Radiance has filled the void, the night has ceased:
Wearing Life's crown, Christ comes to work His Will!

 


Canto de Esperanza

Un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste.
Un soplo milenario trae amagos de peste.
Se asesinan los hombres en el extremo Este.

!Ha nacido el apocalíptico Anticristo?
Se han sabido presagios y prodigios se han visto
y parece inminente el retorno de Cristo.

La tierra está preñada de dolor tan profundo
que el soñador imperial, meditabundo,
sufre con las angustias del corazón del mundo.

Verdugos de ideales afligieron la tierra:
en un pozo de sombra la humanidad se encierra
con los rudos molosos del odio y de la guerra.

¡Oh, Señor Jesucristo! ¿Por qué tardas, qué esperas
para tender tu mano de la luz sobre las fieras
y hacer brillar al sol tus divinas banderas?

Surge de pronto y vierte la esencia de la vida
sobre tanta alma loca, triste o emperdernida
que, amante de tinieblas, tu dulce aurora olvida.
Vén, Señor, para hacer la gloria de ti mismo.
Vén con temblor de estrellas y horror de cataclismo,
vén a traer amor y paz sobre el abismo.

Y tu caballo blanco, que miró el visionario,
pase. Y suene el divino clarín extraordinario.
Mi corazón será brasa de tu incensario.

 

 

Song of Hope

Vultures a-wing have sullied the glory of the sky;
The winds bear on their pinions the horror of Death's
cry;
Assassining one another, men rage and fall and die.

Has Antichrist arisen whom John at Patmos saw?
Portents are seen and marvels that fill the world with awe,
And Christ's return seems pressing, come to fulfill the Law.

The ancient Earth is pregnant with so profound a smart,
The royal dreamer, musing, silent and sad apart,
Grieves with the heavy anguish that rends the world's great
heart.

Slaughterers of ideals with the violence of fate
Have cast man in the darkness of labyrinths intricate
To be the prey and carnage of hounds of war and hate.

Lord Christ! for what art waiting to come in all Thy might
And stretch Thy hands of radiance over these wolves of
night,
And spread on high Thy banners and lave the world with
light?

Swiftly arise and pour Life's essence lavishly
On souls that crazed with hunger, or sad, or maddened be,
Who tread the paths of blindness forgetting the dawn
and Thee.

Come Lord, to make Thy glory, with lightnings on Thy
Brow!

With trembling stars around Thee and cataclysmal woe,
And bring Thy gifts of justice and peace and love below!

Let the dread horse John visioned devouring stars, pass by;
And angels sound the clarion of Judgment from on high.
My heart shall be an ember and in thy censer lie.



¡Torres de Dios Poetas!

(Versos escritos en el ejemplar de Prosas profanas
enviado al poeta Juan R. Jiménez.)

Torres de Dios Poetas!
Pararrayos celestes,
que resistís las duras tempestades,
como crestas escuetas,
como picos agrestes,
rompeolas de las eternidades!

La mágica Esperanza anuncia el día
en que sobre la roca de armonía
expirará la pérfida sirena.
Esperad, esperemos todavía!

Esperad todavía.
El bestial elemento se alza
En el odio a la sacra prosa,
y se arroja baldón de raza a raza.
La insurrección de abajo
tiende a los Excelentes.
El caníbal codicia su tasajo
con roja encía y afilado dientes.

Torres, poned al paredón sonrisa.
Poned ante ese mal y ese recelo,
una soberbia insinuación de brisa
y una tranquilidad de mar y cielo….

 

Poets! Towers of God

Poets! Towers of God
Made to resist the fury of the storms
Like cliffs beside the ocean
Or clouded, savage peaks!
Masters of lightning!
Breakwaters of eternity!

Hope, magic-voiced, foretells the day
When on the rock of harmony
The Siren traitorous shall die and pass away,
And there shall only be
The full, frank-billowed music of the sea.

Be hopeful still,
Though bestial elements yet turn
From Song with rancorous ill-will
And blinded races one another spurn!
Perversity debased
Among the high her rebel cry has raised.
The cannibal still lusts after the raw,
Knife-toothed and gory-faced.

Towers, your laughing banners now unfold.
Against all hatreds and all envious lies
Upraise the protest of the breeze, half-told,
And the proud quietness of sea and skies….

 


Soneto a Cervantes

Horas de pesadumbre y de tristeza
paso en mi soledad. Pero Cervantes
es buen amigo. Endulza mis instantes
ásperos, y reposa mi cabeza.

El es la vida y la naturaleza:
Regala un yelmo de oro y de diamantes
A mis sueños errantes.
Es para mí: suspira, ríe y reza.

Cristiano y amoroso caballero
parla como un arroyo cristalino.
!Así le admiro y quiero,

viendo cómo el destino
hace que regocije al mundo entero
la tristeza inmortal de ser divino!

 

A Sonnet on Cervantes

In all my days of troubled loneliness
And fretted grief Cervantes is to me
A faithful friend, and none so true as he,
That brings me precious gifts of quietness.

All nature his, and life. Of his largesse
My dreams, that are knight-errants bold and free,
Have golden casques to crown them gloriously.
He is, for me: sigh, prayer, joyousness.

He speaks as runs a brook, so amorous
And very gentle is this Christian knight,
Even undaunted. And I love him thus,

Beholding how the world, by fate's design,
Reaps, from his deathless sorrow, rich delight,
And laughter from a madness so divine!


En la muerte de un poeta

(Rafael Núñez)

El pensador llegó a la barca negra:
y le vieron hundirse
en las brumas del lago del Misterio,
los ojos de los Cisnes.

Su manto de poeta
reconocieron los ilustres lises,
y el laurel y la espina entremezclados
sobre la frente triste.

A lo lejos alzábanse los muros
de la ciudad teológica en que vive
la sempiterna Paz. La negra barca
llegó a la ansiada costa y el sublime
espíritu gozó la suma gracia:
y vió la cruz erguirse,
y halló al pie de la sacra Vencedora
el helado cadáver de la Esfinge.

 

On the Death of a Poet

Only the Swans that day
Saw the high maker of our thoughts embark
And o the Lake Mysterious fade away
In the black ship that crosses to the dark.

The poet's robe was his,
Embroidered with illustrious fleurs-de-lys;
And laurel leaf and thorn
His sad prefigured forehead did adorn.

Afar God's City rose,
Where everlasting Peace her throne has reared
Above the poppy-meadows of repose;
And as the coat of his desire he neared,
He proved divine delight, knew grace untold,
Beheld the Cross uplifted and, before
That sacred Conqueror,
The fallen Sphinx, a corpse already cold.



Oración por Antonio Machado

Misterioso y silencioso
iba una y otra vez.
Su mirada era tan profunda
que apenas se podía ver.
Cuando hablaba tenía un dejo
de timidez y de altivez,
y la luz de sus pensamientos
casi siempre se veía arder.
Era luminoso y profundo
como hombre de buena fe.
Fuera pastor de mil leones
y de corderos a la vez.
Conduciría tempestades
o traería un panal de miel.
Las maravillas de la vida
y del amor y del placer
cantaba en versos profundo
cuyo secreto era de él.
Montado en un raro Pegaso
un día al imposible fué.
Ruego por Antonio a mis dioses.
Ellos le salven siempre.
Amén.

 

Antonio Machado

Wrapped in silence, secret-shy,
Once and again he wandered by.
From such depth his glances came
One could hardly see them flame.
When he spoke his accent would express
Timidity and haughtiness,
And nearly always one could see
His thoughts shining radiantly.
His faith was rooted on firm ground;
He used to be luminous and profound.
In the same flock shepherded
Lambs and lions he might have led;
He could have driven rambling gales,
Or brought honeycombs of tales.
The wonders of love and life and pleasure
Were his to sing in a magic measure,-
In verses whose meaning was hidden deep,
Whose secret lay in his soul's keep.
He mounted a rare wing's hose one day
I pray to my Gods for Antonio:
May they keep him from all woe.

Amen.


Gaita Galaica

Gaita galaica, que sabes cantar
lo que profundo y dulce nos es.
Dices de amor, y dices después
de un amargor como el de la mar.

Canta. Es el tiempo. Haremos danzar
al fino verso de rítmicos pies.
Ya nos lo dijo el Eclesiastés:
tiempo hay de todo; hay tiempo para amar;

tiempo de ganar, tiempo de perder,
tiempo de plantar, tiempo de coger,
tiempo de llorar, tiempo de reír,
tiempo de rasgar, tiempo de coser,
tiempo de esparcir y de recoger,
tiempo de nacer, tiempo de morir….

 

Bagpipes of Spain

Bagpipes of Spain, ye that can sing
That which is sweetest to us in the Spring!
You first sing of gladness and then sing of pain
As deep and as bitter as the billowed main.

Sing. 'Tis the season! As glad as the rain
My verses shall trip ye a jig or a fling.
Ecclesiastes said it again and again,
All things have their season, O bagpipes of Spain!-

A season to plant, a season to reap:
A season to sew, a season to tear;
A season to laugh, a season to weep;
Seasons for to hope and for to despair;
A season to love, a season to mate;
A season of birth, a season of Fate….